R24 EN VIVO

15
Febrero

LOS PRECIOS ACUMULAN UNA SUBA DEL 25% EN DOCE MESES, SEGÚN EL RELEVAMIENTO DEL INDEC. RECREACIÓN Y CULTURA SON LOS RUBROS QUE MÁS AUMENTARON.

La inflación de enero se ubicó en el 1,8%, de acuerdo a la medición del INDEC. De esta manera, acumuló 25% de incremento en doce meses.

Entre los rubros que registraron más subas se ubicaron Recreación y Cultura, con el 3,5%; Restaurantes y Hoteles, 2,9%; Bebidas Alcohólicas y Tabaco, 2,3% y Transporte, 2,2%.

El rubro Alimentos y Bebidas no Alcohólicas, que más impacto tiene en los sectores de menores recursos, registró en enero un alza del 2,1%.

Según la estadística oficial, los demás rubros registraron los siguientes aumentos: Comunicación, 1,9%; Salud, 1,8%; Equipamiento y Mantenimiento del Hogar, 1%; Vivienda, Agua, Electricidad, Gas y otros combustibles, 1% y Educación, 0,6%. El único sector que tuvo una baja en el primer mes del año fue Prendas de Vestir y Calzado con el 0,8%.

14
Febrero

ASÍ SURGE DEL RELEVAMIENTO DE CONSUMIDORES LIBRES REALIZADO ENTRE LOS MISMOS ARTÍCULOS RESPECTO DEL PASADO AÑO.

El exdiputado socialista e histórico titular de la asociación Consumidores Libres, Héctor Polino, advirtió que la canasta escolar arranca la temporada de clases con un aumento promedio del 23,76% respecto de 2017. Sin embargo, el dirigente subrayó que “algunos artículos aumentaron sólo un 7% pero otros hasta un 53%”.

En diálogo con Radio 10, Polino ubicó en $2696 el costo promedio de cada canasta y apuntó: “Relevamos mismos artículos, marcas, categorías, y siempre en los mismos locales y supermercados para que la comparación tenga un sentido”.

“Si a estos aumentos agregamos los de la energía eléctrica, al del boleto del transporte de colectivos, de trenes, en el gas, en medicina prepaga, y con el agravante de que los salarios no aumentan en la misma proporción, entonces hay evidentemente un deterioro del poder de compra de ciertos sectores de la sociedad argentina”, enfatizó.

“Si el año pasado tuvimos una inflación del 25% y este año ya arrancamos con un aumento de la canasta básica superior al del 2017, entonces todo indica que el proceso inflacionario será igual”, precisó.

12
Febrero

LOS CRÉDITOS HIPOTECARIOS UVAS YA SE ENCARECIERON 8% CON EL SALTO DEL DÓLAR.LOS BANCOS PRIVADOS YA NO TOMAN MEDIDAS PARA AUXILIAR A SUS CLIENTES A PALIAR EL IMPACTO.

Banco Central

Por Marcia Dell´Oca /Desde principio de año el dólar dio un salto del 8%, razón por la cual aquellos que tenían un crédito hipotecario a fin de año y aun no concretan la transacción -ya que los trámites de escrituración a partir del otorgamiento se extienden entre seis y nueve semanas- ya perdieron el 8% del poder adquisitivo de su crédito.

Esto es, para un crédito de un millón de pesos, por ejemplo, que los deudores necesitarán conseguir financiamiento adicional por otros 4.100 dólares para poder recomponer el poder de compra de su crédito. "Es 8% desde enero, pero se va a 15% si lo se lo compara con el 10 de diciembre, cuando la subida del dólar todavía no había comenzado", recordó a LPO el analista financiero con trayectoria bancaria Christian Buteler.

Los que ya tienen un crédito también tienen complicaciones. Es que las cuotas y el capital adeudado de los créditos UVAs lanzados por Federico Sturzenegger ajustan por inflación. Por eso, el debate sobre su conveniencia volvió a la palestra de la mano de la suba de la inflación de diciembre (3,1%), la de enero -que se estima en el orden del 1,9%- y la de febrero, que por las subas de combustibles y transporte puede ascender a más del 3,5%. Y también por la fuerte suba del dólar en un contexto de expectativas inflacionarias desancladas, lo que promete traducirse en más inflación.

Con el primer salto de la divisa desde la vigencia de los créditos UVAs -allá por julio de 2017 justo antes de las PASO-, los bancos salieron a respaldar a sus clientes que estaban en ese limbo entre el otorgamiento del crédito y la concreción de la compraventa extendiendo los plazos de repago de la hipoteca hasta 40 años.

A comienzos de esta semana, cuando el dólar se arrimaba a los $20, fue el titular del Banco Nación, Javier González Fraga, quien aseguró que la institución que preside ampliaría a $2.300.000 el máximo valor financiable y que revisarían los parámetros de los créditos para que los deudores puedan acceder a las viviendas que tenían señadas con mayores plazos y mayor relación cuota/ingreso.

Esta vez la iniciativa no fue acompañada por los bancos privados, que prefieren analizar en cada caso si hay margen para ampliar el financiamiento. "Cada vez dan más años de plazo, pero hay un límite: por ejemplo si tenés 30 y sacaste un crédito a 30 años, no te lo pueden ampliar porque el seguro de vida no te cubre pasada cierta edad. Y de hecho, me consta que en varias sucursales al menos por ahora esto no fue implementado. Y, de hecho, no hay ningún banco privado que acompañe esta iniciativa porque tienen que respetar las normas del Banco Central", explicó a LPO Christian Buteler.

"Estas discusiones se reeditan cuando hay fuertes movimientos del dólar. No son un problema de las UVAs en sí, sino de los créditos en general porque entre el otorgamiento y la firma se corre un riesgo de descalce de monedas. Las UVAs tienen además otros problemas, pero en este sentido creo que solo los futuros de dólar son la solución", agregó el especialista.

La pérdida del poder adquisitivo de un hipotecario es del 8% desde enero, 'pero se va a 15% si lo se lo compara con el 10 de diciembre, cuando la subida del dólar todavía no había comenzado', recordó a LPO el analista Buteler.

"Me parece que lo más sano es que los bancos tomen un seguro de cambios en el mercado de futuros a costo del cliente para que quede protegido por, digamos, dos meses, hasta el momento de la escritura", consideró Buteler.

Sin embargo, para el profesor de Finanzas de la UTDT y director de Eco Go, Federico Furiase, "Si el mercado de créditos es competitivo, incluso los bancos podrían ofrecerlo en forma gratuita para atraer clientes. En especial en los Procrear o Primera Vivienda donde la pérdida de poder adquisitivo del crédito puede ser crítica. Me parece lógico que sean los bancos quienes tomen el seguro. Puede pensarse en darle incentivos como quedarse con la diferencia de la cobertura en caso de que se registren ganancias y que estas a su vez estén exentas de impuestos".

En lo que coinciden ambos analistas es en que es crucial que la inflación baje para que estos créditos sigan siendo viables. Es que con al menos 6% de inflación proyectada para el primer trimestre, las expectativas de inflación desancladas y el dólar acelerándose, las cuotas de los créditos van a subir fuertemente.

"La capacidad adquisitiva de los salarios en el mejor de los casos se conserve este año. Va a ser el crédito lo que sustente el consumo en 2018. La velocidad de la depreciación puede complicar la política económica y correr el arco de la inflación, de las paritarias y también de la política de créditos hipotecarios, el caballito de batalla del Gobierno ", dijo Furiase.

"Me parece importante que haya una intervención que ataje la suba del dólar y la haga más suave. El problema no es la suba sino la velocidad que amenaza con un desarme de Lebacs que se vaya todo al dólar y no al financiamiento del Tesoro y con acelerar la inflación lo que empeora el tipo de cambio real e impide mejorar la tasa de interés para la economía real", resumió Furiase.

Lo que crezca la inflación, avanzarán las cuotas de las hipotecas y el capital también. En efecto, si se toma la evolución de las UVAs en sus 22 meses de existencia, se observa que su valor subió 56,3% (de $14,05 en 1º de abril de 2016 a $21,96 hoy), mientras que el dólar subió 35,9% (de $14,90 a $20,25) y el capital adeudado para un crédito promedio creció 47% en pesos y 8,3% en dólares.

Lo que crezca la inflación, avanzarán las cuotas de las hipotecas y el capital también. Si se toma la evolución de las UVAs en sus 22 meses de existencia, se observa que el capital adeudado para un crédito promedio creció 47% en pesos y 8,3% en dólares.

"Siempre hablando de un crédito de un millón de pesos con una tasa de UVAs+6,95% -la de un gran banco privado- se observa que el capital adeudado creció de un millón a $1.470.000 habiendo pagado la cuota todos los meses. En tanto que la cuota subió de $7.915 a $11.895 contra una cuota tradicional -del 14% del Banco Nación- fija todos los meses en $12.435", detalló Buteler, quien ya había advertido esta tendencia meses atrás.

El escenario actual, con mayor volatilidad cambiaria y menos optimismo respecto de la baja de la inflación, trae una complicación adicional: la suba de tasas. "Por ejemplo, antes los del Nación eran créditos a UVAs+3,5% y ahora son a +5,5% y hay bancos que piden hasta el 9,9%. Son tasas reales porque las UVAs ya trasladan al deudor el riesgo inflacionario y el de descalce de moneda. No tiene justificación por el lado de los costos porque no subió tanto la tasa a 10 o 20 años Pero sí desde la demanda de hipotecas, que no deja de subir ", añadió Buteler.

En efecto, según indicó el Banco Central en enero el 93% de las hipotecas fueron en UVAs y marcaron un crecimiento del 9,9% respecto de igual mes de 2017. En ese transcurso, las tasas de los hipotecarios a tasa fija también subieron y las líneas de algunos bancos como la del HSBC fueron retiradas del mercado.

Aun así el especialista consultado aclaró que; "No veo riesgo sistémico porque el porcentaje de estos créditos sobre el PBI es muy bajo. Además, más del 70% de estos créditos se otorgaron en el segundo semestre del año pasado. No hay forma de que haya mora en créditos a 20 años en menos de 6 meses".

"A lo sumo lo que se puede ser es que el poder adquisitivo del salario sigue cayendo en una economía en la que cada vez hay más precios indexados, lo que en una economía con inflación es una locura: ahora las jubilaciones quedaron indexadas y tenemos bonos con cláusula gatillo. Todo esto complica más al deudor hipotecario", redondeó Buteler.

Como relató Guillermo Laborda, "Seguimos en una economía indexada y Dios ayude a los que siguen sacando créditos UVA", había asegurado el ejecutivo de banca privada que se refugia detrás del pseudónimo del "oso".

11
Febrero

EL ECONOMISTA CRITICÓ DURAMENTE EL ROL DE LA ENTIDAD MONETARIA QUE DIRIGE, FEDERICO STRUZZENEGGER, EN LA POLÍTICA CAMBIARIA. POR OTRA PARTE RECALCÓ QUE EL PROBLEMA ESTÁ EN “EL FUERTE NIVEL DE ENDEUDAMIENTO QUE TIENE EL PAÍS” AL TIEMPO QUE ADVIRTIÓ POR “LOS DÓLARES QUE SE NECESITARÁN PARA COMENZAR A PAGAR LOS INTERESES DESDE ESTE AÑO”.

Tras una semana de tensión cambiaria con un dólar récord en $20,36, el futuro del billete verde y su repercusión en precios volvió a colarse en la agenda económica local. En este contexto, el exdirector del Banco Central, Arnaldo Bocco, considera que este raid alcista no encontró aún su techo y que se trasladará rápidamente a las góndolas. “El impacto de este dólar en la formación de precios es inevitable”, sostuvo en diálogo con ámbito.com.

Asimismo, el economista criticó duramente el rol de la entidad monetaria que dirige, Federico Struzzenegger, en la política cambiaria. Por otra parte recalcó que el problema está en “el fuerte nivel de endeudamiento que tiene el país” al tiempo que advirtió por “los dólares que se necesitarán para comenzar a pagar los intereses desde este año”.

Periodista: ¿Cuáles cree que son los motivos de esta nueva escalada del dólar?

Arnaldo Bocco: Hay causas locales muy marcadas y situaciones internacionales. Si una es más importante que la otra todavía no lo sabemos, son pocos días. Mi impresión es que Argentina está en una situación difícil porque tiene un problema en el sector externo muy serio. Entiendo que hay muchos economistas que piden que se baje el déficit fiscal pero el problema ahora es la amortización de la deuda. Desde 2018 en adelante habrá que acostumbrase a que vamos a estar pagando entre u$s 10.000 y 12.000 millones de piso que todavía no sabemos de dónde van a salir.

P.: ¿Cuánto impacta el factor externo entonces?

A.B.: Argentina necesita hacer un roll over, hay que ver si lo puede hacer con comodidad o si efectivamente el mercado internacional va a tomar distancia porque el país tiene tres nudos muy fuertes de salida de dólares. El primero es que tiene un déficit en el sector externo del orden de u$s 8.500 millones que este año seguramente será un poco más alto. Tiene una salida por turismo que alcanza los u$s 10.000 millones y tiene un nivel de atesoramiento que está en el orden de los u$s 20.000 millones. No hay manera de conseguir que el superávit comercial que pudiera tener eventualmente el país con un tipo de cambio más alto compense esa salida, entonces hay un endeudamiento inevitable que hasta aquí lo vino paleando con la emisión de deuda que está en el orden de los u$s 130.000 millones. ¿Se puede seguir con ese derrotero? Esa es la duda.

P.: ¿Hasta cuándo cree que se mantendrá esta tendencia alcista?

A.B.: El techo dependerá de donde consideren atractivo los exportadores o a los jugadores del mercado financiero. No nos olvidemos que en 2017 entraron casi u$s 10.000 millones en préstamos financieros que son los que se convirtieron a pesos y se fueron a Lebacs y de Lebacs se fueron a la bolsa y ahora se están yendo de la bolsa. Hay que ver qué pasa, si se van de la Argentina o no se van. Estamos en medio de una situación no inmanejable pero de las que no son muy simples de manejar.

P.: ¿Cuál debería ser el rol de BCRA en este contexto?

A.B.: El Banco Central está usando el método más clásico de la Argentina: usar la banca pública. Eso significa sacrificar a la banca pública a que se deshaga de dólares para que de alguna manera no le obligue a vender reservas que ganó gracias al endeudamiento externo. Ahora no es la mejor solución patrimonialmente porque la política monetaria la tiene que hacer el Banco Central, no los bancos públicos. La volatilidad se debe manejar desde el BCRA y no desde las mesas de dinero del Banco Nación, Provincia o Ciudad.

P.: ¿Esta suba en el dólar se trasladará a precios?

A.B.: No tengo dudas que se trasladará a precios. Primero porque el Gobierno indujo a una dolarización de la economía con los servicios públicos, logística, transporte, combustibles. Entonces esta suba se va a trasladar a precios. El dólar desde hace dos meses pasó de $ 17 a $ 20,30 o $ 20,50. Esto implica que hay perdedores que son los asalariados, porque la inflación no será del 15%. Hay perdedores también en el consumo del mercado interno porque los precios van a ser más altos y generará más inflación. Evidentemente va haber menor actividad económica con este esquema.

P.: En este contexto, ¿es creíble la posibilidad de llegar a la meta inflacionaria del 15%?

A.B.: Con este cambio de ahora ya estamos por encima de 20% de inflación porque el impacto de este dólar en la formación de precios es inevitable. Primero porque hay una gran cantidad de productos importados que se consumen en el mercado local, segundo porque hay insumos que también son importados. Los alimentos van a estar más caros porque en la Argentina a diferencia de otros países cuando hay devaluación rápidamente suben los precios de la materia prima y de los productos básicos.

P.: ¿La liquidación de cosecha podrá apaciguar esta suba?

A.B.: Tanto la Bolsa de Rosario y el ministerio de Agroindustria han estimado que había aproximadamente entre u$s 6.000 y u$s 7.000 millones sin liquidar. Si los van a vender los productores con este dólar, habría que ver. Quizás estén buscando un techo más alto pero es natural que este sector esté esperando un tipo de cambio más alto.

Entrevista de Diego González.-

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