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Hace por lo menos cuatro años atrás que el Chaco, el gobierno anterior, la gente, los intendentes y demás autoridades tienen conocimiento de que “El Dengue” como tal, se encuentra proliferando por la región. A partir de allí deberemos sacar varias conclusiones:
En primer término los intendentes no le prestaron atención a los alcances que luego tomó el mal(en diciembre y enero teníamos noticias de que el Dengue produjo más de 40 muertes en el Chaco Boliviano y durante el bienio 2007-2008 también produjo muertes en la hermana república del Paraguay) que hoy convoca a autoridades nacionales. Si bien el mosquito Aedes Aegiptis es un habitante habitual del subtrópico y el trópico donde las temperaturas son altísimas; con el agravante del desmonte indiscriminado que sufrió nuestra provincia, el monte es una barrera natural a muchísimas enfermedades y pestes, privilegiaron y protegieron los agro negocios permitiendo la destrucción del ecosistema; La comunicación entre las autoridades comunales y los ciudadanos, a través de sus organizaciones (Comisiones Vecinales, ONG, etc.) debería haber tomado fluidez y desde un principio se debería estar trabajando en la prevención (eliminar todo tipo de cacharros, y recipientes que puedan acumular agua que permitan el desarrollo de criaderos del insecto en cuestión, información mediante, explicativa y todo tipo de material informativo) nada complicado y fácil de entender. Pero la desidia y la holganza, los intereses políticos y la ineficiencia de las intendencias y consejos municipales, que constituyen el primer contacto entre gobierno y comunidad fracaso, cosa que quedo palmariamente demostrada. No hicieron caso a las noticias que daban cuenta del mal en la región y no cumplieron con la primera obligación de la comuna: La prevención y el saneamiento ambiental, la información y formación a la comunidad. Pero además hay una basta lista de Organizaciones no Gubernamentales que cobran subsidios, tienen gente que cobran planes con financiaciones de distinto origen, que también quedó demostrado que no cumplen ni se les asignan, ninguna función. La comunidad tampoco tomó conciencia del peligro que significa acumular trastos, no mantener aseado y desmalezados hogares y patios.Nada de esto se hizo, a nada le dieron importancia y hoy hacemos cola para salir a protestar por los canales de televisión, diarios, radios y demás medios de comunicación con la intención de encontrar algún culpable que se haga cargo de la situación que no es tan desbordada como pretende la oposición, ni los intendentes radicales ni los tremendistas del Grupo Clarín, que aprovechan desaprensivamente hasta de las más lamentables desgracias de la humanidad para des informar y cargar las tintas políticamente para pegarle al gobierno nacional y por añadidura a Capitanich. Son todas protestas pero nada de propuestas, la búsqueda de culpables o la transferencia de culpas, es un mal argentino que es más dañino que el dengue o cualquier otra calamidad. |